Fuentes web
Entradas
Comentarios

Un Cuento

Por Gabriel Balbuena
La Noche del Carbonero-Servime otra, por favor-, recitaba el viejo que acodado al mostrador, hacia tres horas que estaba ahí. Desprolijo, cabello enredado, barba mal afeitada y las manos negras con las uñas teñidas de carbón. Si intentáramos adivinar su edad, ninguno se le acercaría siquiera al numero de años que había dejado atrás desde su nacimiento, aunque era joven, la vida lo había quemado. La voz tenia notaciones de temor, dolor e inquietud. Más allá de todo esto, no despertaba ninguna curiosidad en los que estaban en el bodegon, ya que era casi del barrio, pero nadie lo conoció en ese momento. Ya eran las 12 de la noche. De a uno se iban yendo, despacito, sin apuro, hasta que sólo quedó él. El cantinero lo miró, tratando de descifrar el punto en la pared donde el extraño había fijado la vista.-Estamos cerrando viejo…, volvé mañana-, expresó el dueño del hotel-bodegon. Demoró en levantar la vista, parecía dormido e irritado por algo.-¿Tan temprano cierran?-, preguntó sorprendido, -Si señor, es miércoles-. Sin mediar más palabras tomo dinero de un bolsillo, lo observó y lo dejó sobre el mostrador. El cantinero, desconfiado, contó bien el dinero. Estaba todo. En ese momento se le despertó la curiosidad sobre esa figura que había estado tomando vino durante 5 horas. Cerró rápido y salió tras él. El viejo carbonero le llevaba dos cuadras de ventaja en su bici malgastada, había tomado el camino que va a la costa. A lo lejos el cantinero veía como este se prendía un pucho. La oscuridad era inmensa, los árboles estaban estáticos y el silencio era total. Escuchó voces, el miedo lo apoderó y quedo congelado inmediatamente. Sin embargo no había nadie más que él y el viejo que perseguía, dos cuadras delante. A pesar de las voces siguió caminando. Ya las casas habían quedado atrás, sólo había árboles y arbustos que hacían el camino mas angosto. Ya se escuchaba golpear el río contra las barrancas. El viejo barbudo tiró el cigarrillo, el punto naranja que había estado siguiendo quedo apagandose en la tierra fría de la orilla. Cuando pensó que lo perdía de vista, el reflejo de la luna que recién asomaba sobre el agua hizo que viera el contorno del su cuerpo. El cantinero quedo en la cima de la defensa donde veía todos los movimientos. Asombrado observaba como se bajó con la bici al hombro, se quitaba la ropa e ingresaba al agua helada. Se levanto de un salto mientras el hombre nadaba río adentro. Corrió hasta la orilla pero ya no había señales del barbudo en el agua, sólo su ropa tirada. De inmediato dio media vuelta y fue a comunicarlo al policía, asustado, casi llorando por lo que acababa de ver. Ya en la comisaría las palabras apenas le salían:-¡Le juro que se metió al agua! ¡Se saco la ropa y se tiró! ¡Lo juro!-. Rápidamente dos policías subieron al Falcon del comando junto al cantinero y fueron a la bajada del río. La sorpresa era enorme, en la orilla ya no estaba la ropa del viejo ni su bicicleta y tampoco sus huellas en la tierra humeda, solo estaban las del cantinero que en ese momento estaba totalmente confundido. Después de hacerle un par de preguntas los dos policías se fueron, bastante enojados.
Al otro día se le notaba la cara de que no había dormido en toda la noche. El primero que llegó al hotel-bodegon no demoró en preguntarle el por qué. El cantinero contó toda la historia pero el “Cacho” -albañil de barrio El Triangulo- no pudo evitar reírse: -¿de que viejo barbudo hablas?, no había nadie anoche con la descripción que me das-, -¿Cómo que no? ¿A quién le serví vino toda la noche?- preguntó enojado el cantinero. -A nadie -contestó el Cacho-  no había nadie, cuando me fui había 5 vasos de vinos servidos en la punta del mostrador, pero nadie los tomó-. El cantinero, totalmente pálido, se sirvió un vaso de agua, suspiró hondo, llamó a Marta, su mujer; y en sus brazos se largó a llorar…
Nunca más se supo de ese viejo barbudo que vendía carbon en una furgoneta, aunque muchos dicen haberlo visto.
A la memoria de “Goro” el carbonero…

Queridos hermanos de Golondrina, tras un buen lapso de tiempo sin actualizar este latido virtual que es nuestro blog, se ha acumulado una enorme cantidad de material. Nuestro viaje ha alcanzado su primer meta, atropellarnos en ese abrazo lárgamente postergado con todos, amigazos del alma y de muchas amanecidas. Bueno, ahora queda el trabajo de transcribir y refrescar nuestra opinión acá en la línea de fuego de ¡GOLONDRINA!

Imagen 1

Las Bendiciones de Cañita

Las Bendiciones de Cañita

Ante la pesca y la tala indiscriminada de corazones, intuiciones, árboles y personajes locales, queda decir, que nada está perdido si conocemos aquello que perdura en lo más profundo de nuestras almas.

Valga la rebuznancia, amigos de Golondrina, comenzamos un nuevo ciclo de publicaciones con la bendición de nuestro padrino “Cañita”. Espero que sean muy pacientes porque es una tarea aveces brutal para nosotros, que la desarrollamos solo por entusiasmo.

Un saludo a aquellos incondicionales de pecho abierto, y que no descansan en materia de esperanzas.

¡Hasta Pronto!

Vivo en el ala ‘el chajá
y en la garganta ‘el teru;
soy sambullida ‘e biguá
correntada ‘e Paraná
y un camalote viajero.
Soy la que soy, compañero

Julio Migno (fragmento de La Libertad)

con Fotografías de Darío Coria y Tavi Lanche

3pi
Cuando los días pasan
y en las barrancas el sol
descose el sombrero de paja
que la luna trenzó al salir


Cuando el amanecer se ve
más largo y más inalcanzable
a nuestras manos curtidas
en la ausencia de lluvias


Cuando el corazón retoza
un suspiro a los cuatro vientos
y el pecho está anegado
de poesía y patria

2pi

¿Qué puedo decirte?
Veo tus ojos tristes y amorosos
de Madre y Padre reverdecer
como yerbal tupido,
como pajonal húmedo,
como correntada de emociones

7pii

Y vuelvo a vos
como quien cae al río
después de llorar el verano
Como canoa mansa,
que se soltó a la corriente
para encontrar la otra orilla
Como el carpincho blanco
que dió su vida a la chusa
para calmar muchas panzas

Tavi

Vuelvo a vos
Orilla preciosa y dormida,
que mi pecho humedece,
baletón celeste
que se ha volcado a la vida
para germinar aún más cielo
Vuelvo a vos
madre tierra
a dormir en tus costas.

4pi

“Hay un tiempo en el que es necesario abandonar la ropa usada, que ya tiene la forma de nuestro cuerpo, y olvidarse de nuestros caminos, que nos llevan siempre a los mismos lugares.
Es el tiempo de la travesía: y si no nos animamos a realizarla habremos quedado, para siempre, al margen de nosotros mismos”
Fernando Pessoa

e

Las Tribulaciones de un Sanjavierino en el Ombligo del Mundo

Este nunca fue un espacio pensado para referir acontecimientos personales. Pero dadas  las condiciones mundiales en las que distintos sucesos como el internet, y ahora también las “políticas sanitarias”, pueden relacionar de un modo tan directo dos regiones distantes unos 12000 kms como San Javier y la ciudad de México DF; me he decidido a escribir un poco sobre mi experiencia ante esta situación.

Creamos con la ayuda de algunos amigos este espacio en internet, desde la ciudad de México DF; un sitio en el que la gran diversidad de intereses de los Sanjavierinos pudiesen expresarse y ser mostrados. Ya se notaba la ausencia de esta confluencia. De este espacio de encuentro. De esta alegría de celebrar nuestras distintas maneras de reconocernos.

Este es, entonces, un ejemplo de esas relaciones, que dan frutos a mucha distancia. ¿Por qué dan frutos? ¿Y qué frutas son esas?

Ser y sentirse de un lugar es una emoción que va más allá de las asociaciones folclóricas o tradicionalistas. Nuestra cultura está en un remanso de renovación permanente y  hay muchas emociones que quieren salir. Y a veces no nos alcanza la vida. O no encontramos ese lugar dónde decirlo. O nada más nos gana la timidez.

En mi caso, en el exilio voluntario y a su vez impredecible en el que mi personalidad me ha aventurado, conseguí hacer mas hondas mis raíces gracias a esta comunicación, a esta página.

Ese arraigo se manifiesta cada día en la energía vital que necesitamos, los que no estamos todavía en casa, para vivir en la distancia.

Atravesar distintos pueblos. Distintas costumbres. Distintos ojos. Distintas melodías y perfumes. Sintiendo en esa hondura el corazón firme en la tierra madre, y en el río padre;  y de ahí la savia que da sentido a todas estas experiencias nuevas. De ahí esa fuerza para seguir.

Porque desde lo profundo, desde lo permanente de la amistad fraterna llegan miles de mensajes, de abrazos virtuales y otros no tanto, semblanzas, historias y  largas mateadas atardecidas en la charla que la distancia no puede evitar.

Viviendo en Méxicof

Llegué a México por la invitación que un gran amigo chaqueño me hizo. Originalmente mi razonamiento fue el siguiente: Néstor, mi amigo, quiere volver a Argentina, y yo voy a ir a México a cubrirlo en su trabajo, cuando termine me voy de viaje a conocer el país y después regreso, en unos… 6 meses.

Pero esa no fue la realidad, por distintos motivos me fui quedando. Pero fundamentalmente porque es un pueblo con una gran emocionalidad humana. Enseguida me sentí como en casa.

Otra cosa que noté es que en México DF los Argentinos somos muchos, muchísimos. Para empezar lo que me sorprendía era que existen más restaurantes argentinos que restaurantes chinos. Después en una estadística descubrí que somos la primera minoría en el DF. ¡La Primera Minoría! Aunque el hallazgo más importante, yo creo, fue que en varias tiendas vendían yerba mate.

Una cosa interesante es que, aunque los Mexicanos no toman mate todos los días, en cada casa mexicana (es mi teoría sin exagerar) en alguna parte de la cocina hay un mate olvidado que alguien trajo de regalo; ¡y un kilo de yerba!. En el tiempo que llevo en México al menos me llevan regalados como 4 kilos de yerba añejada que nadie se tomó. ¡Ja! Y en realidad nadie toma mate por falta de costumbre…, porque bien que a todos les gusta el mate cuando ya esta preparado: ¡Con gripe porcina y todo!

Y como dije, me fui quedando, viviendo experiencias humanas, profesionales, y espirituales valiosas para mi. En un pueblo que me abrió su corazón con grandes amistades y la sensación de pertenecer por sobre todas las cosas. Hasta hoy.

b

La Chancha Overa

Se imaginan, entonces, con el tiempo que llevo en este lugar… las ganas tremendas, inexpresables y la añoranza cósmica, galáctica que siento por regresar a San Javier. Es gracioso, pero desde que empecé a hacer este blog mucha gente que está viviendo lejos de San Javier creía que yo lo escribía desde allí . O incluso algunos amigos llegaron a convencerse de que estaba radicado en distintos lugares… digamos imaginarios. (Córdoba, La Plata, Barcelona… Shangri La) Eso demuestra que podemos ser como una idea, o un fantasma, un recuerdo o un mito… y sin embargo acá estamos, escribiendo.

Podría decir que este blog fue idea mía, pero la verdad es que, aunque yo lo estoy ayudando a administrar no es un espacio personal, mío. Y tampoco quiero que lo sea. Muchos de los textos que se han publicado, y fotos, y videos han sido sugeridos por otros amigos de San Javier y de otros lugares. Y como hemos escrito en la presentación, esta es una base de datos y de opinión abierta que todavía necesita más aportes. Necesita que más gente se anime a contarnos su historia. Y en un futuro que se animen a ayudar a administrarlo, porque es un laburo grande también.

El otro ejemplo del que quiero hablarles empieza así: yo, después de una larguísima espera, tenía en mis manos el boleto de regreso a San Javier (bueno a Ezeiza); llevaba 2 años postergando mi partida. Digamos que desde que empezó a golpearme duramente la nostalgia empecé a postergar mi partida. ¿Los motivos? ¿Vale decirlo? Pues… económicos, profesionales, sentimentales y más. En fin, lo cierto es que ya tenía yo mi boleto ¿fecha? Mayo de 2009. Mmmm…

Entonces aparece en esta historia la que yo bauticé como “La Chancha Overa”. ¿Por Qué?  Porque desde ese día todos mis amigos Mexicanos, y yo incluido por vivir allí, nos convertimos en TERRORISTAS PORCINOS.

¡En serio, en serio!. En el momento en el que nos decidíamos a viajar en todo el mundo los Mexicanos y provenientes de ese país fueron declarados de alta peligrosidad. El gobierno nacional lanzó una alerta fuertísima. Se cerraron todos los restaurantes, todas las escuelas, todos los museos, todos los parques temáticos, todas las bibliotecas, todas las exposiciones, todos los cines. Y se recomendaba no salir a la calle. Y yo, que era muy chiquito en  la Argentina del 24 de marzo de 1976, me asomé a una avenida desierta de México 2009, en la que a cada rato pasaba una solitaria persona vestida de astronauta, y pensé: “esto me recuerda algo”.

Quiero ser bien especifico en esto: hay un virus que existe. Y según algunos sectores médicos podría ser peligroso, sobre todo si muta (cosa que aún no sucedió).

Aunque lo cierto es que la aparición del problema estuvo evidentemente manipulada por los sectores de poder político y económico:

-Los grupos comerciales, y me refiero a los grandes inversores mexicanos y multinacionales estaban enterados de los próximos acontecimientos; ya que de otro modo el mercado mexicano se hubiese desbarrancado, y probablemente arrastrado con él a las bolsas de otras partes del mundo (Tekilaso); producto de una inactividad de dos semanas.

-El presidente Obama estuvo en el país una semana antes exactamente, y una semana después el FMI prestó sin dudar a México 45.000 millones de dólares. Los cuales solo pueden autorizarse en caso de “Emergencia”. Nadie protestó, ni fue puesto en duda siquiera. (Y no parece estar destinado exclusivamente a ayuda sanitaria).

-Se lanzó una campaña mundial de, ahora si, terrorismo mediático. En todas las cadenas de TV, radio y periódicos se soltaron informaciones incoherentes y contradictorias que hicieron que las personas del mundo entero entren en pánico y salgan con barbijos, hasta en Malasya.

-El estado Mexicano declaró en ese momento 3000 muertos sospechosos de los que solo 50 son, hoy,  por influenza A H1/N1.

-En lugares como Egipto los musulmanes (que no comen cerdo) aprovecharon la excusa para ir a matar todos los chanchos de los criadores cristianos, y se armó un despelote bárbaro.

-La mortalidad de la tal “Influenza” en México es varias veces menor que la de la desnutrición, en el mismo lapso de tiempo.

-Existían demasiadas manifestaciones planificadas para el 1 de Mayo en México DF

d-Países como Argentina, que enfrentan una auténtica epidemia endémica causada por un virus probadamente más peligroso que el de la Influenza, encontraron en este brote el “chivo expiatorio” ideal para demostrar que el ministerio de salud está “preparado”. Y cerraron el aeropuerto para los mexicanos… Desconociendo que para esa altura Estados Unidos ya tenía un proceso epidemiológico (sin reconocer) probablemente más alto que México, para los que nunca se cerraron los vuelos. (Sigue resultando más fácil enemistarse con un país del “tercer mundo”, y con el cual no hay demasiadas relaciones comerciales “comprometidas”)

Es en este punto, y no antes, en el que empiezo a parecerme a Florentino Ariza. El personaje de García Marquez en aquella novela del “Amor en los tiempos del Cólera” Sí, a parecerme, pero no por otra cosa, sino porque estoy de un momento a otro aislado en una velada cuarentena. Lejos de mi tierra, y sin perspectivas de cuándo sería levantada esta veda. Ni de entender del todo de qué se trata esto de “La Chancha Overa”.

Al fin y al cabo con el cólera sabíamos que si poníamos 2 gotas de lavandina en el agua se moría el bicho. Pero con esto todo queda en la tenebrosa “duda”.

Y es cierto que existe un virus de la Influenza. Todos los años en el mundo muere muchísima gente (sobre todo de escasos recursos) por la Influenza. Y esta es una nueva “cepa”,  y tanto revuelo se armó porque, aunque la enfermedad se cura, todavía no hay una vacuna para la nueva actualización mutante “H1/N1″ . Dicen que en 3 meses va a haber una. Y seguramente una empresa o laboratorio de medicamentos se va a hacer muy rico.

Pero lo cierto es que la alerta sucedida en México fue más bien un “toque de queda”, un camuflageado estado de sitio.

Volver a San Javier

Finalmente hoy 14 de mayo de 2009, después de 16 días de suspensión, se reabren los vuelos a Argentina en el aeropuerto Mexicano.

Quiero declarar públicamente que no conozco ni he conocido ningún caso de Gripe A H1/N1. Ni nignuno de mis amigos, conocidos, vecinos y demás han conocido uno.

Pensamos viajar a San Javier próximamente. Espero reportarme en el hospital Rawson a mi arribo a la ciudad para que puedan monitorear cualquier síntoma que hasta hoy no se ha manifestado. Y, aunque mi estado de salud es óptimo, la intención es mantener fuera de cuestión cualquier “duda”.

Estas son las graciosas circunstancias que nos atañen a los, por ahora, terroristas porcinos. No quiero despedirme sin antes citar a un conocido físico alemán:

¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.
Albert Einstein, (1879-1955)

Una palabra dulcegolondrinacb1_recs_sep06

de velados sonidos

ahogados en la garganta

como la pena en el latagá

Como la desesperación

se ahoga en la rebelión

y es mejor…

Rebelarse es mejor

que insolarse de angustia

Es más sano que

hacerse el  loco

solitario

madrugada adentro

entre las lechuzas y

los Mañiks del tiempo

Ya borrachos los

recuerdos, y la juerza

de los abuelos

es mejor abrir el cielo

y correr el suri de la muerte

a relinchar la sumisión

y la confusión blanca

de tanta palabra “chancha”

Quisiera escuchar bajito

una palabra en Mocoví

una palabra poderosa,

que no se puede decir,

porque al hablarla quema

la garganta y la panza, quema

y  quema los dedos de

los pi’xonaq…

Palabra de la madre,

palabra de

Chidiago,

nacida de

napalaxa…

nacida

una y otra vez

Quisiera escuchar

bajito, adentro

bien adentro

una palabra

en Mocoví

A 105 años de la Rebelión Mocoví en San Javier,

existe una fuerza, un viento que solo algunos abuelos

muy abuelos reconocerían.

Porque los espíritus pueden pasar unos 100 y pico de años

tomando mate, y solo allí disponerse a regresar.

Qué es el tiempo, sino una Golondrina con estaciones eónicas

que apenas dura unos momentos

y luego regresa.

Virus del Dengue

Virus del Dengue

Prevención del Dengue en San Javier

¡Visitá los hogares sanjavierinos y promové la eliminación de todos lo focos de propagación del mosquito!

Se encuentra abierta la inscripción, convocando a toda la comunidad a colaborar como VOLUNTARIOS en esta campaña.

*Lunes 20 , martes 21 y miércoles 22 del corriente mes permanecerá abierto el registro de voluntarios en el Centro Integrador Comunitario (CIC) de 7 a 13 hs.

*El miércoles 22 a las 20.30 hs. en el CIC se realizará la capacitación y entrenamiento de los voluntarios.

*El  jueves 23 y viernes 24 se visitarán los hogares de San Javier y las colonias.

OBJETIVOS:

-informar.
-generar conciencia .
-solicitar la eliminación de todos los focos de propagación.
.
dengue2
¡Es una campaña participativa y de compromiso de todos!

dsc06557

.

Las Golondrinas

¿Adónde te irás volando por esos cielos?
brasita negra que lustra la claridad,
detrás de tu vuelo errante mis ojos gozan
la inmensidad… la inmensidad.
Veleros de la tormenta se van las nubes,
en surcos de luz dorada se pone el sol;
y como sílabas negras, las golondrinas…
dicen adiós… dicen adiós.
Vuela, vuela, vuela, golondrina,
vuelve del más allá.
Vuelve desde el fondo de la vida
sobre la luz, cruzando el mar…
cruzando el mar.
Un cielo de barriletes tiene la tarde;
el viento en las arboledas cantando vá
y desandando los días mi pensamiento
también se va… también se va.
Cuando los días se acorten junto a mi sombra
y en mi alma caiga sangrando el atardecer,
yo levantaré los ojos pidiendo al cielo
volverte a ver… volverte a ver.
Vuela, vuela, vuela, golondrina,
vuelve del más allá.
Vuelve desde el fondo de la vida
sobre la luz, cruzando el mar…
cruzando el mar.

Jaime Dávalos – Eduardo Falú

dsc06454.

.

Salí

Tontoyogo salí di ahí
Yogo solo si salí tantí
Tanta sal iá tení que
Vení Tontoyogo
Vení
.
.
.
dsc07209.

.

Mi Verde y Rojo Litoral

Eres un verde y rojo litoral
el mismo que me duele hasta soñar,
el duende nostalgioso de mis días
patrón de amordazadas madrugadas
.
Eres vigor que besa, litoral
el surco dónde crezco a tu frescor,
donde el callado humus que me toca
muere temprano con el rayo del sol
.
Todo te habita, y lo cercano más
como los besos que al partir me das
Todo se pierde un poco más allá
como el verde de mi amado litoral
.
Todo repite que aún estás
como un octubre ausente y deseado
Siempre querido doliendo a mi costado
como mi Verde y mi Rojo litoral
.
Arcilla y greda maduran grietas secas,
rompiendo correntadas los dorados luchan
en tanto que el Chivato solo escucha
del viento su caliente bailotear…
.
Pocho Roch

.dsc07258

.

Un espejo en el río, San Javier

Traté de encontrar un paqué… ,
desvelarme en el río
Río que me lleva por el humedal
y el desierto
Desvelarme por un cacho de madera
por una hilacha de luz
por unas cuantas imágenes que la resolana
dejó como semilla
De un pasado futuro hoy
amarillo trigal
de enredadas esperanzas,
corazón cuajado
que retumba, y retumba
en el horizonte del acordeón
y en el violín de lata
.
dsc07126
.
Sábado inquieto de ecos y perfumes
caracoles de los bailes, cumbia
La vida sentada en la vereda
dejándose pasar con dulzura
Tardes grises y helados dedos
La liña que solo picó añoranzas
de un tiempo no nacido
sobre la calle recién regada
Barranca a pique en el invierno,
enganchadero profundo
de vidas y vidas que se preguntan
¿será una raya?
¿Será el verano que trae creciente?
¿Serán mis sábalos los que saltan bajo la luna?
Linterneados capinchos amigos
nos buscamos unos a otros, los jilgueritos
afónicos de cantar al santo patrono
que nos da tanto, tanto…
tanto que por la noche
parece solamente un capricho
de la marejada.
Allá en el vericueto de los Tres Pozos
la laguna ancha recuerda
que nos vio chiquitos pasar
y hoy nos grita volver
A regar la tierra resquebrajada
por la sequía que abrió
las heridas de mi río.
Herida la arena de correntada
ausente la madre…
.
.8.png
.
Aguas que se llevan el tiempo y el gusto
de haber estrechado unas manos
suaves y amorosas como un remanso
que Pedro bendijo al gritar
Un sapukay con eco en la barranca.
Sol destripado por la tardecita
olor a fogón,
gurisita en contraluz,
risas en el zanjón,
cabellera en el arroyo,
El chajá y las garzas moras
pasando sin ser vistos,
sin chistar,
al fin de todo.

“…Confieso que ya no sé más dónde empieza la palabra cine y dónde termina la palabra vida, tampoco sé más dónde termina la palabra poesía y dónde empieza la palabra revolución. El arte transforma la cosa en otra cosa, la metáfora viva es la revolución…”

Fernando Birri


0041_birri_fernando_tiredie_01El Cine como Único Documento de Identidad

“Nunca voy olvidar el impacto extraordinario que tuvo en mi vida, cuando en el ‘58 o ‘59, vi por primera vez el Tire Dié , creo que fue una de las películas que me marcaron. Fue extraordinario el impacto: Fernando Birri con su escuela documental de Santa Fe”.

Declaraciones de Fernando Solanas, mayo de 2003.

Introducción

El niño corre agitadamente al costado del tren. Todo su rostro tiembla mientras el flequillo rubio golpea su frente. Prosigue su marcha estirando los brazos en dirección de las ventanillas. Por su vestimenta y su rostro que parece sucio, además de transpirado, podemos intuir que seguramente es pobre. Las cabezas curiosas de los pasajeros se asoman por las ventanas del tren que cruza el puente, casi a paso de niño. A paso de niño que corre.
A ese hombrecito desconocido, el movimiento frenético de la carrera urgente, le hace perder el equilibrio cuando, luego de extender el brazo y abrir su mano consigue tomar las monedas que le tiran desde el tren que se apresta a dejar atrás el puente. TIRE DIÉ TIRE, TIRE DIÉ TIRE, repite la triste letanía de los chicos.
Aún separada del cuerpo madre de la película a la que pertenece, el poder expresivo y emocional de la imagen sigue siendo elocuente; y cuando se comprende de qué se trata, cuando se vislumbra el mundo que se esconde detrás de ella, se vuelve desgarradora e inolvidable.
Aparece también en una de las imágenes ajenas que -incorporadas a La Hora de los Hornos- le sirven a Fernando “Pino” Solanas para homenajear y señalar su ascendencia estética y moral.
La conmoción emocional y la revelación artística que produce es irreproducible en palabras; es pues, revelar el misterio de esa imagen que retrata la condena de esos niños a una miseria casi infranqueable, el motivo de esta nota.

Un sentido distinto del cine

Tire Dié fue realizada entre los años 1956 y 1958, entre las cuatro y cinco de la tarde, por un equipo de alumnos de la Escuela de Cine de la Universidad del Litoral, organizado y dirigido por el cineasta Fernando Birri.
Birri nació en 1925, en Santa Fe; entre 1950 y 1953 cursó estudios en el Centro Sperimentale de Cinematografìa de Roma, es decir en el corazón mismo de la escuela neorrealista, donde se enseñaba a sentir el cine como documento de una época, como recreación fidedigna de una circunstancia histórica y social.
birri_fernando01“La ternura que nos acercaban los filmes italianos, documentando humildemente lo cotidiano, fotografiando a los hombres y a los días de los hombres”. Eso, dice Birri, es lo que fue a buscar cuando partió para Italia.
De regreso en el país en 1956, con la consigna y la necesidad interior de crear “un cine realista, nacional y popular y crítico”, Birri fundó el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral. La progresiva y rápida ampliación de las actividades del Instituto, convertido en un verdadero taller-escuela, lo transformó en el epicentro de lo que algunos llamaron “la escuela documental del Litoral” cuya influencia se marcó fuertemente en el campo del cortometraje y en algunos largometrajes, tanto nacionales como latinoamericanos de los años sesenta.
Entre los mediometrajes producidos el más célebre es Tire Dié, de Fernando Birri, testimonio de las contradicciones de la sociedad argentina de mitad del siglo XX.
Tire Dié se inicia con un conjunto de imágenes panorámicas de la imponente y pujante ciudad de Santa Fe de los años cincuenta, sobre las que se escucha la voz en off de un locutor que desgrana una lista de item que pintan en números y estadísticas el poderío industrial, económico y demográfico de la ciudad, a la sombra de la cual se levanta la pobre barriada del Tire Dié .
La expresión “tire dié” pertenece a la jerga de los pobladores del barrio y sobre todo de los niños; “tire dié guitas”, frase con la cual intimaban a los pasajeros de los trenes que cruzaban el puente que sale de la capital santafesina para cruzar el río Salado, a que les tiraran unas pocas monedas como limosna.
Tras las imágenes y los números de la estadística, la cámara y el relato nos internan en una villa miseria, apostada en los bajos del puente. Entonces la otra realidad es puesta en pantalla, y a las cifras del crecimiento desmedido y espectacular de la ciudad industrializada, le siguen la muestra de la vida ruinosa de los marginados de ese sistema económico, del que se enorgullece el relato de la prosperidad que prologa el film.
Sobre la imagen de niños harapientos y sucios, pero llenos de una inconsciente alegría, escuchamos las voces en off de Francisco Petrone y de una muy joven María Rosa Gallo recitando las respuestas que esos chicos y también sus padres han respondido para completar ese cuadro desolador de la pobreza en los márgenes de la gran urbe santafesina. La intervención de los dos actores se debió a que el sonido original de los testimonios era muy malo, al haber sido tomado en directo.
En esta segunda secuencia, se menciona la importancia de la actividad del “tire dié”, y como afirman algunas madres, muchos hogares vivían de las monedas conseguidas por sus hijos en esas agotadoras corridas a la vera del tren en movimiento.

Decir cine, decir contra-información

0041_birri_fernando_tiredie_02Tire Dié se presenta como “la primera encuesta social filmada”. Estamos habituados al concepto de encuesta como sondeo de opinión, como búsqueda de un perfil estadístico que nos permita saber qué piensa un determinado grupo social sobre un tema específico o sobre algún asunto particular. En definitiva, encuesta significa pesquisa, indagación, investigación y en este caso, la exigencia de recoger la mayor cantidad de información pertinente sobre el modo de supervivencia de los habitantes de las barriadas pobres ubicadas en las márgenes de la ciudad de Santa Fe.
Surge así también una primera definición de la función social del cine, concebido como medio de comunicación masivo: informar y difundir la serie de datos que son obviados y olvidados por las encuestas y los informes oficiales, como el que abre la película y que exhibe en su detallada pero incompleta nómina, solo los indicadores que valen la pena mencionar y que enorgullecen a esa comunidad.
Pero los datos de la pobreza no existen, no se difunden. En este sentido, la labor de este film no es puramente informativa, sino contra-informativa, poniendo en evidencia los aspectos más inhumanos y denigrantes que una sociedad bienpensante preferiría olvidar.
El cine para Birri debe denunciar la verdad negada, mostrando lo que nadie quiere ver y lo que nadie se atreve a mostrar. De allí es que podemos afirmar que el film posee una voluntad estética y política casi inédita hasta ese momento en el cine argentino: mostrar y documentar la pobreza.
El significado de la idea de “encuesta” que el documental propone, recién lo descubrimos sobre el final, al ver las imágenes de los rostros, de las actitudes y los comentarios de los pasajeros que se asoman a las ventanillas, para participar del ritual diario del “tire dié”.
Esos planos nos muestran la respuesta anímica, real y concreta de esas personas al ser enfrentadas imprevistamente a la cuestión de la mendicidad infantil. Es como si se preguntara qué opina o qué le parece el “tire dié” y el modo de supervivencia que esa pobreza genera. En lugar de guardar las respuestas en un registro escrito, se atesoran bajo la forma de imágenes sinceras y directas.
Es la herencia del neorrealismo, escuela estética dentro de la cual, como dijimos, Birri forjó su inicial punto de vista sobre la relación que el cine debería mantener con el contexto social dentro del cual se desarrolla.
Este mediometraje del director santafesino muestra su filiación neorrealista en tanto cumple con la tarea que le cupo al movimiento italiano de los años ‘40 como negación del cine fascista impulsado por el régimen de Benito Mussollini; el llamado “cine de teléfonos blancos” en honor a sus historias irreales, con personajes de clase alta, viviendo en una sociedad en la que no existen pobres y donde todo es lujo y placer.
Al igual que nuestra Tire Dié, los grandes filmes neorrealistas descubrían el rostro de un país que hasta ese momento nadie se había atrevido a mostrar.
En este sentido, este retrato descarnado de la pobreza funciona dentro de la dinámica de las tendencias cinematográficas también como contra-informativa, polemizando con otras posiciones artísticas que desfiguran la representación de la vida social, ocultando ciertas facetas de ese organismo complejo y contradictorio, para ofrecer una reconstrucción falaz de la realidad.

847

Quién es Fernando Birri:
Nace en Santa Fe, Argentina el 13 de marzo de 1925. Director de cine y teórico. Antes de vincularseal cine, incursiona en el campo del teatro y la poesía. De 1950 a 1953 cursa estudios en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma, Italia.

En 1956 funda y dirige el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral. Así surge la Escuela Documental de Santa Fe y una manera diferente de testimoniar la realidad del país. Allí realiza una de las obras más destacadas del cine latinoamericano de todos los tiempos, Tire Die un documental que denuncia las ominosas condiciones de vida de un barrio marginal en la ciudad de Santa Fe, Argentina. Después continúa la búsqueda de un lenguaje que exprese con personalidad propia y calidad artística la verdadera historia y contradicciones de América Latina.

En 1982, funda el Laboratorio de Poéticas Cinematográficas del Departamento de Cine de la Universidad de Los Andes, en Venezuela. En 1984 lo eligen Miembro de Honor del Comité de Cineastas de América Latina. Fue fundador de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y Miembro de su Consejo Superior, además de fundador y director de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en La Habana (1986-1991).

Recibe en 1986 el Premio Coral de Honor en el VIII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana. La renovación permanente de temas, técnicas y estilos marcan la obra de este notable realizador. Sus filmes más importantes son Tire dié (1956), Los inundados (1961), La Pampa gringa (1963) y la experimental Org (1978). Desde 1964 vivió en Roma, con posteriores y largas estancias en Cuba, México, Venezuela y Brasil.

Fuente: www.avizora.com

.

Tire Dié

more about “Tire Die. Birri Video“, posted with vodpod

dsc06414

La Historia del Retrato en América Latina

En todas las sociedades del mundo, el retrato es una de las formas de expresión artística más populares y perdurables. La bella Niña con pendiente de perlas, de Vermeer, la enigmática Mona Lisa, de Da Vinci, el heroico George Washington, de Gilbert Stuart, el profundo Retrato de Gachet, por Van Gogh, el sensual estudio de Georgia O’Keeffe, por Stieglitz, los inquietantes e introspectivos autorretratos de Frida Kahlo y muchísimas obras más dentro de este género atraen a millones de personas que visitan anualmente los museos de nuestro país y del extranjero. Casi todos nosotros podemos identificarnos con el retrato como expresión artística que nos permite vislumbrar la mente tanto del artista como del sujeto y descubrir el lugar y el tiempo en que vivieron.

El retrato tiene una larga y rica tradición en la América Latina. Durante más de 2,000 años se han empleado retratos para preservar el recuerdo de difuntos, proporcionar continuidad entre vivos y muertos, reforzar la posición social de la aristocracia, conmemorar hazañas de los poderosos, promover la carrera de políticos, marcar los hitos de la vida humana y ridiculizar los símbolos del status quo.

dsc06718

Investigaciones arqueológicas recientes revelan que los moches del antiguo Perú hicieron retratos de personajes durante diferentes etapas de su vida y los distribuyeron por todo el territorio, posiblemente para reafirmar el poder de los linajes gobernantes. Subsisten hoy miles de retratos moche que agregan una especial dimensión humana a nuestra percepción de esta cultura excepcionalmente rica. Los mayas clásicos de México y Centroamérica pintaron retratos conmovedores sobre vasijas cilíndricas, o los esculpieron en barro y estuco en las fachadas de edificios importantes para conmemorar acontecimientos especiales de la realeza. Más tarde, pintores mixtecas crearon códices de gran colorido con interesantes retratos de sus héroes culturales, como 8 Garras Tigre/ Venado, dejando constancia gráfica de sus conquistas. En muchos retratos de la época precolombina en la América Central no se establecen distinciones físicas, pero en cambio contienen elementos que identifican a personas individuales, como vestidos e insignias especiales o glifos de nacimiento.

Durante el virreinato (1520-1820) el retrato se empleó como símbolo del poder de la Corona española en América. Otros retratos de la época mostraron la riqueza y posición social de hombres y mujeres que controlaban la economía y la sociedad en tiempos coloniales. El artista puertorriqueño José Campeche creó retratos artísticos de mujeres aristocráticas montando caballos ricamente adornados y repitió la composición varias veces, variando solamente la identidad del sujeto y el color de los arreos del caballo. Entre los retratos más excepcionales de la época virreinal en México se encuentran los de “monjas coronadas”, pintados pocos días antes del ingreso de estas jóvenes en la vida enclaustrada como última manifestación de vanidad a las puertas de una vida que las privaría de los lujos de este mundo. Retratos genéricos de esta época trataron de crear en América un orden social ideal e imaginario mediante una serie de “pinturas de casta”, interesantes sin dejar de ser inquietantes porque delineaban meticulosamente los grupos raciales latinoamericanos, colocando a los españoles nacidos en la península ibérica al tope del sistema social.

dsc06467

A medida que las repúblicas latinoamericanas lograron su independencia de España, Francia y Portugal, próceres como Toussaint l’Ouverture, Simón Bolívar, San Martín, Hidalgo, Morelos y otros pasaron a simbolizar el rompimiento de los vínculos coloniales y sus retratos fueron las piedras angulares, en lo emocional y lo político, para construir y mantener los nacientes gobiernos y las nuevas identidades nacionales. Unas décadas más tarde, Benito Juárez en México y José Martí en Cuba, tan audaces como aquellas figuras, seguirían el mismo camino.

En otros retratos de la época, de menor contenido político, se ven niños con su juguete o mascota favoritos, dirigentes provinciales de levita y señoras luciendo faldas de crinolina. Algunos son muy similares a los retratos de los pintores “limner” de Nueva Inglaterra en el siglo 19. Muchos retratistas del mismo período, como Bustos y Estrada,imagen-1 mostraron con total honestidad todas las imperfecciones de sus clientes. Otros, en cambio, se ganaron el sustento pintando románticos retratos de niños que habían fallecido, conservando su recuerdo para aliviar el dolor de sus padres y hermanos.

El retrato latinoamericano del siglo 20 recoge en esculturas y pinturas oligarquías profundamente arraigadas, audaces revolucionarios y ganadores de premios Nóbel. Retratistas satíricos como Botero, Covarrubias y José Guadalupe Posada ridiculizan la sociedad latinoamericana, por lo general para deleite de todos menos los sujetos de sus obras.

Asimismo, en el siglo 20 ganaron popularidad los autorretratos. La relación dinámica entre el artista como sujeto y el sujeto como artista suele abrir una ventana a la psiquis de los autores, revelándonos un aspecto de su alma que de otra manera habría permanecido oculto. Nadie en este siglo tuvo tanto éxito como Frida Kahlo, cuyos autorretratos muestran descarnadamente toda una vida de dolor, traiciones, sufrimiento y celos.

www.retratos.org
Página Web de Ford Motors Cómpany para su colección de pintura retratista Latinoamericana.

Se me hizo interesante esta presentación cuando investigaba mas sobre retratos, en internet. Porque se trata de una empresa poderosa (Ford: ahora en crisis, dicen, aunque sus activos accionistas no parecen ser los damnificados) que organizó esta exhibición de retratos latinoamericanos, de los que mayoritariamente son dueños.

El Retrato: de la Pintura a la Fotografía

¿Qué enorme poder existe en estas imágenes públicas? ¿Qué  se esconde en la representación de una figura humana que es reconocida? La fotografía comenzó en el siglo XIX y suplantó a la pintura realista. Digamos que permitió que muchos pintores se dediquen a la “subjetividad”, o mejor digamos a su punto de vista de la realidad. Tomó fuerza el arte abstracto, el arte sintético como el cubismo, el fauvismo, y demás. Pero el retrato, ahora fotográfico, siguió manteniendo su poder. El daguerrotipo, una especie muy primitiva de cámara fotográfica sobre vidrio, se utilizó antes para el retrato que para el paisaje. Luego comenzaron a modernizarse las cámaras fotográficas. Y recibieron la herencia, también, de la pintura documental.  En los siglos XVII, XVIII y XIX eran conocidos en américa, por ejemplo, los pintores de batallas como Cándido López:

Casi desde la invención del cine se habla de su relación con la pintura, quizás como efecto del debate sobre qué debe hacer el cine con lo real, heredado de la disputa entre la pintura y la fotografía, algunas décadas antes. Pero a poco de andar, lejos de alimentar esa productiva discusión teórica sobre la especificidad del cine y la de la pintura, todo se redujo a que el cine fuera en busca de la pintura para que le proveyera argumentos, vidas trágicas de creadores malditos, genios infrecuentes masacrados por la sociedad de consumo, singularidades exterminadas por la ceguera de la crítica y el público.

CINE: CÁNDIDO LÓPEZ, EL PINTOR QUE SOÑÓ EL CINE. Gaceta TEA Imágen.

clopez02

La democratización del Retrato, el llamado “Arte” y los medios de “Comunicación”

Lo que resulta frecuente es que el retrato reconocido como “arte” sea aquel que cumplió algún rol histórico en el poder. Ya sean los retratos de la nobleza o de los reyes.

O aquellos movimientos artísticos que son finalmente reconocidos como “reacción” u oposición a un determinado orden o régimen, y luego promovidos a “arte de resistencia” o “vanguardista”. Al menos en la historia del arte, las llamadas “escuelas” han sido grupos de vanguardia definidas por la oposición al “orden estético” anterior. (Ej: El Realismo reacciona al Romanticismo, El Expresionismo reacciona al Impresionismo) Y de ese modo son “promovidos” o reconocidos como “arte”, cuando previamente eran desdeñados.

Hoy en día para promoverse como artista es necesario resultar interesante a un “galerista”, “curador”, o quizá un “secretario de cultura”; y todos estos casos son “casos de poder” ya sean políticos, económicos, o de clase social.

dsc07273

Entonces la fotografía “democratiza” el retrato, por decirlo de algún modo, ya que cualquiera puede tomarle fotos a su perro, por ejemplo. Pero aquello que socialmente llamamos “arte” no es democratizado tan fácilmente.

Sin embargo, independientemente de lo que digan los medios masivos “de comunicación”,  considerando que son los medios los que establecen “lo que está de onda” o lo que debe ser socialmente reconocido:

Es importante lograr que los argentinos se convenzan de que no hay peor censura que los monopolios. Como también de que los medios de comunicación no son agentes neutrales ni asépticos, tienen el poder de transmitir información, lo que no significa reflejar la realidad sino, en todo caso, configurarla. La experiencia humana está dotada de mediación y las respuestas sociales se dan en función de lo que aparece como la realidad. Y en el presente, lo que aparece como realidad, lo hace a través de los medios.

ENTREVISTA A SERGIO FERNÁNDEZ NOVOA: ‘LOS MEDIOS NO REFLEJAN LA REALIDAD, LA CONFIGURAN’ / LA FM BAJO FLORES ESPERA LA LEY. ESCRIBE EDUARDO NÁJERA

Independientes de esas fuertes tendencias a lo establecido: retratarnos nos da fuerza, nos da un poder único de identidad.

¿Para Qué nos Sirve el Retrato Hoy en San Javier?

Cuando leemos todos los comentarios que han llegado a GOLONDRINA se siente patente una emoción que desborda el corazón. Largamente hemos vagado en  el exilio y la soledad de no tener hogar, patria, y amigos. Muchos de nosotros hemos vivido esta experiencia incluso sin salir de San Javier. De algún modo.

Es decir, esta sensación de no estar en casa, en nuestra propia casa. Escuchando a la distancia el rumor de la capitales, preocupadísimas por una incomodidad externa. Y nosotros aquí, sintiendo que tenemos que buscar o encontrar algo. O irnos.

dsc06688

Esa PAZ, con mayúsculas, llega a nosotros por los retratos. Aveces no hace falta ninguna cámara, ninguna descripción. Retratarse es observarse, no más. Prestar atención al lugar. El modo en el que cambia la luz. La hora en la que pasan las doñas que van al cementerio.  Y cuando cae la tarde el que ya se va al centro, el que pasa arreando, el que vuelve al puesto. La hora en la que sale la luna.

Y retratarse es fundamentalmente la capacidad de prestarnos atención a nosotros mismos. A nuestros sentimientos.

Esa es la sensación de volver a casa. De arraigarnos. Aunque a veces el dolor sea tan grande que no se nos den las ganas de mirarnos; hay que hacerlo.

Como comentaba Tico cuando le decían que estaba gordo; “-¡¡no me hagás acordar…!!”

Hay que hacerlo. Acordarse. Verse. Reconocerse.

Esta és la tierra calma de nuestra existencia.

Orgullosa y dispuesta. Arraigada y resisitente. Profunda y rebelde.

Esa es la búsqueda de GOLONDRINA en los “Retratos”.

Queremos encontrar a San Javier en esa mirada.

La fotografía es solamente el medio, el camino, porque la fraternidad la hacemos nosotros mismos.

dsc06410

Entradas antiguas »