Otra forma de mirar a San Francisco Javier
El siglo XVIII se caracteriza por el agravamiento de la guerra contra el indio en la frontera de Santa Fe… …en las primeras décadas del 1700 la situación adquiere una gravedad inusitada… …la convulsión se extendió a toda la pampa argentina, los ataques se verificaron en Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán y Salta.
Francisco Barrera al referirse a la capacidad militar de los Mocovíes y Abipones había expresado “si todos los guerreros Abipones hubiesen fallecido a excepción de sólo diez, con esto hubiese bastado para tener a todo el país sobre armas…”
“…La Reducción de San Javier fue fundada en1743 por el Padre Francisco Burgués. Diversas circunstancias impulsaron su instalación, dos resultan fundamentales:
1) el decurso de la guerra contra el aborigen;
2) el abandono de Santa Fe por parte de la administración central de Buenos Aires…”
“…Al referirse a este acontecimiento Burgués escribe “á 27 de junio pudimos salir para la nueva fundación. Salimos con el señor General (Francisco Antonio de Vera Mujica), que iba con sus soldados y peones, el Padre Núñez y yo. Llegamos al pueblo viejo de Santa Fe, que dista del nuevo como diez y ocho leguas, y allí cerca de una loma limpia se hizo la población” (Furlong, 1938, pág. 25)…”
“…El acta del Cabildo expresa que se colocó “…en la capila por patrono, a San Francisco Javier, y poniéndole por nombre al expresado San Javier…”
“…A los tres meses de instalada la reducción se incorporó voluntariamente el cacique Cithaalín (hermano del asesinado Ariacainquín, y furtivo vengador, por años, de éste), lo que demuestra el éxito obtenido por los misioneros, que fue mucho más contundente que el que habían logrado los militares por la fuerza de las armas. En pocos meses los sacerdotes consiguieron lo que no pudo la violencia en doscientos años de historia…”
(Historia de la fundación de Reconquista. Capítulo II. Prof. Edith Gabriela Gallagher.)
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Declaraciones del cacique Ariacaiquín:
“…los españoles son hombres falsos, tienen de cierto buenas palabras, pero sus sentimientos nos perjudican… han engañado en demasía a nuestros antepasados, su amabilidad era una traición y una amistad simulada, pues sólo trataron de hacernos esclavos y matarnos a azotes y, como si nosotros no fuéramos seres humanos como ellos y no tuviéramos entendimiento, nos emplearon como bestias de carga. (Si) nosostros quedábamos postrados bajo la carga, colocaban la carga sobre algún otro y nos dejaban tirados en el campo y perecer de sed como animales. Desde esos tiempos nosotros no hemos podido aguantarlos y los hemos perseguido como nuestros peores enemigos hereditarios…”
(Florián Paucke, 1943, pág. 9)
El San Francisco, El San Javier

Basílica de San Francisco Javier - Navarra
Francisco nace en el año 1506 en el castillo de Javier, que era uno de los puntos defensivos principales del reino de Navarra, hoy norte de España. Tras la invasión del reino de Castilla (España Meridional) en 1512 a Navarra, el castillo es demolido, la familia exiliada, y dos de sus hermanos condenados a muerte (posteriormente indultados). Unos años después Francisco va a estudiar a París filosofía y al licenciarse ejerce como maestro. Es en esa época, 1529, que conoce a Iñígo de Loyola (San Ignacio de Loyola), un estudiante que incluso había batallado contra la propia familia de Francisco, al pertenecer al reino vecino; motivo por el cual estaba entre otras cosas rengo. Con el tiempo se hacen íntimos amigos, e Ignacio inicia a Francisco en el camino de entrega de su vida al desarrollo del espíritu; una nueva vida dedicada a predicar la humildad, evangelizar y atender a los más necesitados. En 1934 fundan “La Compañía de Jesús”. Y de allí en adelante Francisco de Javier se dedicó a realizar largas misiones como evangelizador.
Según cuentan ciertas versiones, su vida de noble, y posterior Filósofo graduado, contrastaban con su nueva vida de misionero. París es una ciudad que históricamente ha fortalecido el ego de sus estudiantes, en particular el de un noble sin dificultades para desarrollar su ambición. Sin embargo el suyo no sería un camino común.
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Luego de la fundación de “La Companía” Francisco, habiendo tomado los votos en Mortmartre, parte a pie con sus compañeros, atravesando los Alpes, hasta Venecia; donde pensaba encontrarse con Ignacio y viajar a Jeruslaem. No es posible realizar el viaje porque Turquía declara la guerra a la ciudad. En junio de 1537, Francisco es ordenado sacerdote por el obispo de Vicenza. Y se dirigen con Ignacio a Roma para lograr que el Papa aprobara la “Compañía de Jesús”.
La austeridad de vida y la formación intelectual de los primeros jesuitas les hizo famosos y admirados en toda Roma. Por eso, el rey de Portugal Juan III y su embajador pidieron al Papa Paulo III que enviara a algunos de ellos a las misiones portuguesas de la India.
El 7 de abril de 1541 Francisco partió a la India, ese mismo día Javier cumplía 35 años.
…Francisco estuvo dos meses mareado. En el golfo de Guinea les sobrevino una larguísima calma chicha que los tuvo anclados varias semanas. Con el intenso calor del verano, los víveres se corrompían y agusanaban, el agua se pudría y los enfermos yacían en la bodega. Pronto se propagó entre la tripulación el escorbuto y luego la peste…
(El Mundo de Javier – Una Visión del Siglo XVI a través de la vida de San Francisco Javier)
En 1543 Francisco recorre distintas localidades y poblados de toda la península de la India, cuidando enfermos y predicando. En 1545 arriba a Madrás, donde se encuentra el sepulcro de Santo Tomás apóstol. La comunidad cristiana de Madrás le donó una reliquia que habría pertenecido al apóstol, y que luego siempre llevaría consigo. Después se embarca a Malaca, ciudad real de Malasia que en ese tiempo era un importante puerto portugués. Durante año y medio recorre varios puntos del archipiélago de las Molucas.
Cuentan que la respuesta evangelizadora fue buena en algunos poblados, incluso existieron algunos conversos. Su principal problema era la frontera del idioma ya que existen cientos de dialectos en cada pequeña región asiática.
En 1548 Francisco regresa a la India, visita Ceilán, permanece varios meses en Goa y planifica su viaje a Japón. El 15 de agosto de 1549 desembarca en Kagoshima e inicia su recorrido por varias regiones de Japón.
“…Son los japoneses más sujetos a la razón de lo que nunca jamás vi en gente infiel; tan deseosos de saber que nunca acaban de preguntar y de hablar a los otros las cosas que respondíamos a sus preguntas…”
Comenzó a predicar en la calle, pero luego prefirió el trato personal, en los domicilios, mediante conversaciones y disputas, en las cuales va apreciando la profundidad del alma japonesa.
(El Mundo de Javier – Una Visión del Siglo XVI a través de la vida de San Francisco Javier)
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En 1550 recorre Hirado y Yamaguchi. En 1551 llega a la capital japonesa, Miyako (Kyoto), para solicitar al emperador permiso para predicar. Ante la negativa de ser recibido, regresa a Yamaguchi, donde puede predicar el cristianismo.
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1552
Tras regresar a la India, planifica su viaje a China, país que castiga con la pena de muerte la entrada de extranjeros, pero que Javier considera la clave de la evangelización de Oriente. En abril, tras ser nombrado Provincial del Oriente de la Compañía de Jesús, parte para Malaca, donde tiene un duro enfrentamiento con Álvaro de Ataide, capitán mayor, quién le impide que viaje a China como enviado del rey de Portugal. Privado de las garantías que Javier pensaba que le facilitarían su entrada en China, no abandona el proyecto y parte el 17 de julio. A finales de agosto llega a la isla de Sancián, donde espera tener oportunidad de atravesar las puertas cerradas de China y llegar a Cantón.
En esta espera le sorprende la muerte…
(diariodenavarra.es)
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La Reducción de Mocobíes de San Javier
Introducción
Si repasamos la historia de San Francisco Javier nos sorprende el contraste de su vida y las ideas aparentemente diferentes que hemos creado de este santo tan familiar y sin embargo tan desconocido para nuestra cultura.
También es interesante ver que a medida que el cristianismo ha ido “evangelizando” cada rincón del planeta cada cultura fue haciendo propia una imagen de esa fe cristiana. Y también el sentido de su culto.
Una característica del ser humano es que la conexión con el fenómeno espiritual es siempre íntima y diferente.
No podemos generalizar la fe, la devoción, ni la creencia. Y aunque el proselitismo espiritual, al igual que el político, crea mucho daño hacia la fe; ésta sigue su camino y acaba hermanando comunidades y pueblos muy diferentes. Como es el caso de San Francisco Javier.
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Apropiación, Comunión y Sincretismo
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‘Tas igualito que antes
pegáito a la paré,
quemadito parejo,
sin cansarte, de a pie.
¡No de balde sos indio
mocobí, San Javier!
Al fundar la reducción de San Javier varios conflictos políticos y económicos se buscaban resolver desde el punto de vista de la conquista y los conquistadores. Pero, al mismo tiempo, varios conflictos internos a los conquistados buscaban respuestas. Las diferentes vertientes étnicas Guaycurúes estaban ya en crisis desde que su mapa, su percepción del universo, y por lo tanto de la cosmogonía original había sido alterada. Esa es la auténtica herencia de las guerras “centauras” del siglo XVIII. La más arriba citada declaración del cacique Ariacaiquín lo deja claro:
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“…no hemos podido aguantarlos y los hemos perseguido como nuestros peores enemigos hereditarios…”
Y esa incomodidad no era solo una incomodidad superficial, sino que llegaba a lo más profundo, lo más interno de las comunidades. Los Mocobíes y Abipones fueron víctima de traiciones, pactos a medias, hostigamiento; incluso llegaron a ser tropa mercenaria al mando de los distintos caudillos regionales del virreinato. Hacía más de un siglo que no tenían paz. La seguridad de la armonía interna de su comunidad se había roto hacía tiempo.
Ahora la actitud del “blanco” había cambiado. Al menos eso parecía.
El año anterior había accedido al poder el Teniente de Gobernador Francisco Javier de Echague y Andía (¡qué casualidad este nombre! – nota del autor), quien logró obtener la paz con Mocovíes y Abipones. Para ello impulsó una estrategia radicalmente distinta a la de sus antecesores, porque aunque diariamente recorría con su tropa los lugares donde se establecían los asentamientos indígenas, su política no era matarlos sino tomarlos prisioneros y llevarlos a la ciudad donde les proporcionaba los alimentos necesarios y los colmaba de regalos. En respuesta los ataques aborígenes disminuyeron…
…Buscando resolver definitivamente la contienda, Echague y Andía pidió la colaboración del Rector del Colegio Jesuita de Santa Fe, con el que convino enviar a los Padres Francisco Burgués y José García, acompañados de un intérprete, a parlamentar con los naturales.
(Historia de la fundación de Reconquista. Capítulo II. Prof. Edith Gabriela Gallagher)
La llegada de San Francisco Javier fue el punto de partida para recrear aquella armonía en los indígenas reducidos. Los antiguos espíritus, en su carácter de unidad natural, tomaron un nuevo cuerpo en la imagen de San Javier. Todas las representaciones, todos los mitos ganaron unidad en él. Toda la tradición oral Mocobí con su contenido mágico se hizo presente en aquella lágrima que reza Julio Migno.
¡Aura sí ‘toy contento!
‘Tas viviendo otra vez,
mocobí patroncito,
Tataicito de ley:
¡Se te ha cáido una lágrima,
San Francisco Javier!
Así fue que Él habitó también en el cuerpo de un indio. De madera oscura, “quemadito parejo”.
Y el “Pagre” lo sabía también: ¡No de balde sos indio mocobí, San Javier!
Esta es la profunda importancia que tuvo Florián Pauke para nuestra región. Y Jesuítas como Franciscanos decían conocer la raíz única de la fe, por ello respetaron (aunque sea solo la parte que les convenía, y aveces con mucha dificultad) algo del origen espiritual común de cristianos y originarios.
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Así San Francisco Javier se volvió Mocoví
Es imposible aventurar una conclusión de cómo ocurrió este proceso. Al menos no es posible ahora, si no encaramos una más profunda y completa investigación. Pero, mientras, podemos hacer analogías con lo sucedido en el resto del mundo.
Una de las experiencias mas maravillosas sucedió en México con la virgen de Guadalupe. En ella todos los rasgos de aquellos complejos, espirituales y científicos pueblos prehispánicos encontraron unidad:
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Y otro ejemplo referido a nuestro patrono es esta imagen dedicada a San Francisco Javier en el sur de India, con ella su carácter de santo indú es incuestionable, y demuestra que en muchas regiones del mundo esas representaciones se fusionaron con la identidad espiritual local:

San Francisco Javier - India
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Y al final…
Creo que es posible arriesgar algunas conjeturas generales: Los Jesuítas contaban con métodos de evangelización que incluían impulsar los procesos de sincretismo, asociación y unificación del culto indígena y cristiano. Esto permitió cruzar lazos de amistad y confianza mucho más profundos con los misioneros.
Este era un método peligroso. Que comprometía la pulcritud de la Orden frente al Vaticano y a la todavía reciente “Santa Inquisición”. Las prácticas religiosas católicas ya estaban completamente vinculadas al poder.
Estas relaciones íntimas con el “paganismo” fueron, sin duda, una de las causas determinantes de la expulsión de la “Compañía de Jesus” de América.
También es de considerar que aquellos sacerdotes misioneros quedarían para siempre marcados con el sentir y la entrega del pueblo indio.
…Cuando nuestras carretas comenzaron a partir de nuestro pueblo comenzó entonces en la aldea el llanto y lloro, que también a los diputados les corrieron las lágrimas desde los ojos. Todos cabalgábamos, desde todos lados los indios gritaban a los misioneros: ¡Amé loguiji e Padril enomal ncopata gdapilij! ¡Andad y viajad padres, pero volved en corto tiempo! El pueblo entero estuvo parado en la plaza, chicos y grandes en la mayor pesadumbre. Aletín … quiso acompañarme también, pero tras largo ruego retornó; sus últimas palabras fueron: Naatic Padri zolemte tapeco gdiogdenatagan gaigui tomalet jovidos mjalamac m Dieleb. Yo agradezco Pater la compasión y misericordia que tú has demostrado y he de recordarla hasta que llegará mi muerte.
Allí está nuestro San Francisco Javier para demostrarlo:
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San Francisco Javier
San Francisco Javier
San Francisco Javier
mocobí patroncito,
¿Ya no nos conocés?
que ni el cielo lo ve?
¡Ni en la peor de mis noches
yo nunca te olvidé!
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De entre tunales bravos,
cansao me desperté.
Más de doscientos años
mi pagre San Javier
‘tuve dormido a lo indio;
oídos sin comprender,
los ojos hechos tierra,
lengua también,
sin sangre, sin la idioma,
hasta que ayer
soplaron en mis huesos
que soñaban volver,
y aquí estoy, Tata Viejo,
de cacique otra vez.
‘Tas igualito que antes
pegáito a la paré,
quemadito parejo,
sin cansarte, de a pie.
¡No de balde sos indio
mocobí, San Javier!
Le pegué pa’ la costa,
‘ta el río igual que ayer;
más indiecitos rubios,
blanco voló y se fue,
china quedó con l’hijo,
choclito ‘e padecer.
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Ya no te baila el indio
desde el amanecer;
murió el tambor, la flauta
se fue;
Golondrina ‘tá muerto,
su violín ‘ta con él.
Se fundió el tonto-yogo,
todo perder:
procesión, canto, todo,
porque juyó la fe.
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¿Dónde pedirá el indio
su poquito ‘e comer?
¿Pa’ qué rezará lluvia
si han sembrao malquerer?
¿Pa’ qué quiere la vida
sin pagre, sin mujer,
sin hijo que sea suyo?
¡Ya ni lo peor pa’ él!
La indiada es una sombra
que se va sin volver.
¡Acordate é nojotros,
San Francisco Javier!
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De don Florián la flauta
suena en l’agua al crecer;
sólo los mocobises
la pueden comprender.
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no sé por qué,
todo el toldo a caballo
lo siguió a Santa Fe.
Mi lanza iba en la punta
¡de balde galopié!
Florián Pauke era un santo
como vos, San Javier.
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¡Qué triste quedó el indio
desde que faltó él!
Vivió, pero muriendo,
San Francisco Javier.
Aura me llaman, pagre,
pa’ que te venga a ver.
Decile al hombre blanco
que me los trate bien.
Un poquito de tierra
p’arar y pa’ comer,
y un poquito ‘e cariño,
si es que le queda yel,
porque el indio, mi Tata,
es cristiano también.
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Hacé un milagro chico,
total pa’vos… ¿qué es?
Abrile al blanco el pecho
pa’ que pueda entender;
dale un corazón de indio
pa’ que sepa querer;
sosegale las manos,
refrescale la sien,
pa’ que calcule menos
y así nos pueda ver.
¡Tráilo a don Florián Pauke,
San Francisco Javier!
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Pagre …Pagre Francisco,
Tatita, escúcheme:
el tonto-yogo lindo
que le gustaba a usté,
en mocobí paisano
Tata, le cantaré:
tambora y violín,
tambora y violín …
tarará corriendo schipiac,
comiendo amanic,
comiendo aman …
¡Aura sí ‘toy contento!
‘Tas viviendo otra vez,
mocobí patroncito,
Tataicito de ley:
¡Se te ha cáido una lágrima,
San Francisco Javier!
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(Julio Migno, MIQUICHISES)

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1552



Hugo Ríos es médico y escritor. Para muchos sólo Doctor Ríos. Hace literatura folclórica con los relatos de la costa, nacido y criado en San Javier, tierra que menciona permanentemente junto con sus mitos y leyendas. Él ha recopilado y seleccionado relatos para escribir algunos cuentos que fusionara entre ficción y realidad (anécdotas de amigos entre otras) con un solo deseo, “pintar su aldea”, como menciona en el prólogo de su primer libro. Hugo cuenta con tres libros publicados, en uno de los cuales se encuentra el cuento que es motivo de esta charla “La Soledad del Campeón” del libro “El Demonio de Río”, cuento que se ha convertido en cortometraje y que lo tiene como guionista y actor encarnando a su amigo Pablo Escobar. 
-“La soledad del campeón” es un homenaje a Pablo Escobar, a Carlos Monzón, pero también es una homenaje a San Javier y a todos aquellos que creemos que el monumento a Monzón debería estar en San Javier, donde él nació, en su lugar; y no donde murió…
Cuando se inauguró el monumento había placas de todos los municipios de la zona y la de San Javier aún no estaba, no había llegado todavía. Primer soledad. Su cuna, el lugar donde nació, su pueblo sin haber puesto la placa recordatoria. La segunda soledad es el olvido, el abandono al que está sometido…
-Servime otra, por favor-, recitaba el viejo que acodado al mostrador, hacia tres horas que estaba ahí. Desprolijo, cabello enredado, barba mal afeitada y las manos negras con las uñas teñidas de carbón. Si intentáramos adivinar su edad, ninguno se le acercaría siquiera al numero de años que había dejado atrás desde su nacimiento, aunque era joven, la vida lo había quemado. La voz tenia notaciones de temor, dolor e inquietud. Más allá de todo esto, no despertaba ninguna curiosidad en los que estaban en el bodegon, ya que era casi del barrio, pero nadie lo conoció en ese momento. Ya eran las 12 de la noche. De a uno se iban yendo, despacito, sin apuro, hasta que sólo quedó él. El cantinero lo miró, tratando de descifrar el punto en la pared donde el extraño había fijado la vista.-Estamos cerrando viejo…, volvé mañana-, expresó el dueño del hotel-bodegon. Demoró en levantar la vista, parecía dormido e irritado por algo.-¿Tan temprano cierran?-, preguntó sorprendido, -Si señor, es miércoles-. Sin mediar más palabras tomo dinero de un bolsillo, lo observó y lo dejó sobre el mostrador. El cantinero, desconfiado, contó bien el dinero. Estaba todo. En ese momento se le despertó la curiosidad sobre esa figura que había estado tomando vino durante 5 horas. Cerró rápido y salió tras él. El viejo carbonero le llevaba dos cuadras de ventaja en su bici malgastada, había tomado el camino que va a la costa. A lo lejos el cantinero veía como este se prendía un pucho. La oscuridad era inmensa, los árboles estaban estáticos y el silencio era total. Escuchó voces, el miedo lo apoderó y quedo congelado inmediatamente. Sin embargo no había nadie más que él y el viejo que perseguía, dos cuadras delante. A pesar de las voces siguió caminando. Ya las casas habían quedado atrás, sólo había árboles y arbustos que hacían el camino mas angosto. Ya se escuchaba golpear el río contra las barrancas. El viejo barbudo tiró el cigarrillo, el punto naranja que había estado siguiendo quedo apagandose en la tierra fría de la orilla. Cuando pensó que lo perdía de vista, el reflejo de la luna que recién asomaba sobre el agua hizo que viera el contorno del su cuerpo. El cantinero quedo en la cima de la defensa donde veía todos los movimientos. Asombrado observaba como se bajó con la bici al hombro, se quitaba la ropa e ingresaba al agua helada. Se levanto de un salto mientras el hombre nadaba río adentro. Corrió hasta la orilla pero ya no había señales del barbudo en el agua, sólo su ropa tirada. De inmediato dio media vuelta y fue a comunicarlo al policía, asustado, casi llorando por lo que acababa de ver. Ya en la comisaría las palabras apenas le salían:-¡Le juro que se metió al agua! ¡Se saco la ropa y se tiró! ¡Lo juro!-. Rápidamente dos policías subieron al Falcon del comando junto al cantinero y fueron a la bajada del río. La sorpresa era enorme, en la orilla ya no estaba la ropa del viejo ni su bicicleta y tampoco sus huellas en la tierra humeda, solo estaban las del cantinero que en ese momento estaba totalmente confundido. Después de hacerle un par de preguntas los dos policías se fueron, bastante enojados.










-Países como Argentina, que enfrentan una auténtica epidemia endémica causada por un virus probadamente más peligroso que el de la Influenza, encontraron en este brote el “chivo expiatorio” ideal para demostrar que el ministerio de salud está “preparado”. Y cerraron el aeropuerto para los mexicanos… Desconociendo que para esa altura Estados Unidos ya tenía un proceso epidemiológico (sin reconocer) probablemente más alto que México, para los que nunca se cerraron los vuelos. (Sigue resultando más fácil enemistarse con un país del “tercer mundo”, y con el cual no hay demasiadas relaciones comerciales “comprometidas”)


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El Cine como Único Documento de Identidad
“La ternura que nos acercaban los filmes italianos, documentando humildemente lo cotidiano, fotografiando a los hombres y a los días de los hombres”. Eso, dice Birri, es lo que fue a buscar cuando partió para Italia.
Tire Dié se presenta como “la primera encuesta social filmada”. Estamos habituados al concepto de encuesta como sondeo de opinión, como búsqueda de un perfil estadístico que nos permita saber qué piensa un determinado grupo social sobre un tema específico o sobre algún asunto particular. En definitiva, encuesta significa pesquisa, indagación, investigación y en este caso, la exigencia de recoger la mayor cantidad de información pertinente sobre el modo de supervivencia de los habitantes de las barriadas pobres ubicadas en las márgenes de la ciudad de Santa Fe.
