
Otra vez, sentado en este diario de mi escaso saber, siento la necesidad de escribir un poco sobre este tema. Y para eso es preciso recurrir a la historia, hija del mito y las versiones donde nacen sus personajes.
Porque aunque ya hoy el Malón fue renombrado a Rebelión, haciendo justicia a la humanidad de nuestros abuelos indígenas; ese nombre poderoso se queda sonando: “Malón”.
Yo nunca le di una carga peyorativa, insultante; pero era obvio que la tenía. Porque no es lo mismo ser oprimido a que te lo cuenten.
Esa es muchas veces la razón de nuestra necedad histórica de repetir los mismos dolores. Los pueblos también llevan sus cicatrices, o de cuajo mueren.
Si muere la consciencia muere la cultura; y más allá muere la virtud del hombre de amar a su hermano.
Lo único que puede llevar a los pueblos a convivir es la fraternidad, y esto no nace de la astucia, la ventaja y el chantaje. De ahí solo nace la violencia.
La consciencia lo incluye todo, y en primer lugar el conocimiento de que todo lo que le hacés a tu hermano te lo hacés a vos mismo.
Se han escrito, y se han dicho muchas cosas sobre este llamado “Último Malón”.
En primer lugar es interesante rescatar a esa figura casi mítica que fue el doctor Alcides Greca, porque sin su participación la memoria histórica de este suceso hubiese sido muchísimo más difusa. Hasta podríamos pensar que incluso hubiese resultado difícil conmemorar estos cien años, porque estarían cubiertos de un polvo mitológico y vago, como sucede con tantas historias de por aquí (a veces para mejor).
Alcides Greca impregnó todos sus relatos con perfume, nadie lo puede negar, un perfume insistente de elegante romanticismo. Y al mismo tiempo de una modernidad asombrosa, y me refiero al aspecto ideológico. Este Sanjavierino respetaba la cultura y los derechos de los originarios mientras en otros países se filmaban películas donde se satanizaba y se castigaba con fuego a los negros (David W. Griffith “Birth of a Nation”) por ejemplo.
Pero aun así el filme de 1917 inmortalizó el nombre de “El último Malón”.
Y este es el segundo punto interesante, si no hubiese existido la película, ni se hubiesen archivado los periódicos de la segunda década del siglo XX, ¿Cómo se hubiese conocido el episodio? Realmente no estoy seguro de que se trate de el último caso de rebelión indígena. Pero es un nombre contundente, y eso también se lo debemos a Greca.
Otro tercer aspecto contundente es que se trata, por lejos, del primer largometraje formal de todo el noreste argentino (por decir algo) y, lo que es aún más interesante y visionario; quizá el primer largometraje en todo el mundo que combina la ficción y el documental para reconstruir un suceso histórico.
Lo que quiere decir que en pleno auge del cine como “espectáculo de feria”, Alcides Greca utiliza este medio para documentar un suceso de valor humanista; combinando técnicas hasta entonces exclusivas de los sectores más excluyentes de la sociedad occidental.
Y para finalizar por ahora este comentario quiero notar que una memoria así de viva no hubiese existido sin la fascinación precedente y consecuente culpa genocida; por el pueblo Mocoví.
Y quiero decirlo así; aquí los bárbaros son nuestros abuelos occidentales que se adjudicaron la responsabilidad de su propia ambición.
El pueblo Mocoví es un pueblo sensible a la madre naturaleza. Y sus contactos con el hombre blanco fueron cada vez más groseros. La sensibilidad se refleja en la percepción, de allí es que podemos decir que la llegada de los bárbaros es la llegada de la ceguera.
La consciencia no es mental, la consciencia es SENTIR.
¿Qué puede guiar a las comunidades a la fraternidad sino el corazón abierto?
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Fragmentos de “El Último Malón” de Alcides Greca, 1917.
Filme que recrea el alzamiento Mocoví de 1904.
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Clip Nota de “Estudio País” sobre “El Último Malón”.
Reportaje a Angela y Nestor Lanche, representantes de la comunidad Mocoví.
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“El indio era dueño y señor de estas tierras, vivía su vida en contacto con la naturaleza, tenía su organización, su idioma, su Dios… No fue el indígena el que fue a buscar ni a quitar nada a nadie”.
Dr. Alcides Greca


En mi San Javier siempre existió gente mágica…
Mi abuela vivio el ultimo malon , su casa estaba sobre la calle principal por donde entraban los indios.
Siempre lo recoradaba
MI NOMBRE ES MARIA ROSA MENDOZA. ACTUALMENTE ME DESEMPEÑO COMO DIRECTORA EN UNA ESCUELA RURAL DE LARRECHEA, MI PADRE NACIÓ EN SN JAVIER Y MIS RAÍCESPERMANECEN ALLÍ (MENDOZA-COSTANZO) ESTOY HACIENDO UNA RECOPILACIÓN HISTÓRICA PARA UNA NOVELA QUE ESTOY ESCRIBIENDO. PRONTO VIAJARÉ PARA RECABAR DATOS. ME PUEDEN ORIENTAR. EXISTEN ARCHIVOS EN SAN JAVIER O ESTÁN EN LA CIUDAD. MI ABUELA VIVIÓ EN EL ÚLTIMO MALÓN PERO FALLECIÓ. CARLOS QUE APELLIDO TENÍA TU ABUELA
Hola María Rosa,
Qué gusto poder colaborar con vos en este viaje a tus raíces, Golondrina es un equipo de amigos que trabajamos colectivamente para rescatar esa memoria cultural e histórica, ojalá podamos serte de utilidad. Te cuento que en San Javier existen distintas publicaciones históricas que se han realizado respecto a la historia de su fundación y diferentes sucesos históricos. La biblioteca popular “Julio Migno” posee ejemplares de la trilogía de Florián Pauke “Hacia allá y para acá” que data de el siglo XVIII y es una buena base para entender los sucesos históricos de 1904. Tal vez puedas conseguir otros libros muy valiosos que son “Historia de la fundación de Reconquista” por Dante Ruggeroni y Edith Gallagher y “Los grupos mocoví en el siglo XVIII” de Florencia Sol Nesis.
En relación al episodio de “La última rebelión”, conocido históricamente como “El último malón”, es fundamental que leas “Historia de San Javier” de Don Luis Esteban Sartor” (Biblioteca Julio Migno), pero para tener un estudio más profundo es necesario que trates de encontrar el libro de Mario Daniel Andino “El último malón de los indios mocovíes”. El mejor trabajo que hemos leído al respecto, en relación a un análisis amplio y maduro, y un enfoque que abarca todos los trabajos anteriores, es el de “Tácticas de invisibilización y estrategias de resistencia de los mocoví santafesinos en el contexto postcolonial” de Silvia Citro. Estos últimos no necesariamente se encuentran en la biblioteca “Julio Migno”.
Esperamos que haya sido de utilidad la bibliografía, te invitamos a que publiques aunque sea parte de tu libro, o tu experiencia en Golondrina. Del mismo modo si quieres utilizar el material puedes hacerlo citando la fuente.
Un saludo grande!!!
Facundo S. Torrieri
SIMPLEMENTE, ME EMOCIONA QUE EL HIJO DE UN ITALIANO, HAYA SIDO TAN PATRIÓTICO-TODAVÍAS NO SÉ CON ESACTITUD EL PARENTESCO QUE NOS UNE-MI APELLIDO CON DOS C ES POR EQUIVOCACIÓN AL NACER MI PADRE. TODAVÍA HAY PARIENTES DE SAN JAVIER QUE VISITAN A LA HIJA MENOR DE PASCUALE ANTONIO MARIA GRECA ( MI VISABUELO ) QUE VINO DE ITALIA EN LA MISMA DECADA DE DON FRANCISCO GRECA, PADRE DE ALCIDES – Y LAMENTO ENORMEMENTE HABER VIVIDO POR TRES AÑOS EN ROSARIO , A DOS CUADRAS DEL SANATORIO DONDE TRABAJABAN LOS DOS ALCIDES GRECA ( COMO MEDICOS ) Y NUNCA ME ACERQUÉ A ELLOS.
LAMENTO ESTE COMENTARIO QUE NO APORTA NADA A SAN JAVIER, PERO NO PUDE DEJAR DE HACERLO-SIEMPRE BUSCANDO RAICES-
GRACIAS-
Hola Norma,
Qué gusto que hayas dejado este comentario. Y sabés, creo que sí aporta, y mucho, tu búsqueda y tus palabras. Hay mucho que investigar, claro, sobre la familia Greca, y su herencia a través de los años; pero lo que importa aquí es que, junto con muchos de nosotros, estás dando ese paso de ir al encuentro de tus raíces. Gracias y sentite en confianza para recurrir a esta página y también contarnos de tus descubrimientos. Un abrazo.