Una palabra dulce
de velados sonidos
ahogados en la garganta
como la pena en el latagá
Como la desesperación
se ahoga en la rebelión
y es mejor…
Rebelarse es mejor
que insolarse de angustia
Es más sano que
hacerse el loco
solitario
madrugada adentro
entre las lechuzas y
los Mañiks del tiempo
Ya borrachos los
recuerdos, y la juerza
de los abuelos
es mejor abrir el cielo
y correr el suri de la muerte
a relinchar la sumisión
y la confusión blanca
de tanta palabra “chancha”
Quisiera escuchar bajito
una palabra en Mocoví
una palabra poderosa,
que no se puede decir,
porque al hablarla quema
la garganta y la panza, quema
y quema los dedos de
los pi’xonaq…
Palabra de la madre,
palabra de
Chidiago,
nacida de
napalaxa…
nacida
una y otra vez
Quisiera escuchar
bajito, adentro
bien adentro
una palabra
en Mocoví
A 105 años de la Rebelión Mocoví en San Javier,
existe una fuerza, un viento que solo algunos abuelos
muy abuelos reconocerían.
Porque los espíritus pueden pasar unos 100 y pico de años
tomando mate, y solo allí disponerse a regresar.
Qué es el tiempo, sino una Golondrina con estaciones eónicas
que apenas dura unos momentos
y luego regresa.

Hermoso poema…